miércoles, 19 de mayo de 2010

Mientras me enseñas.

Fue aquella libertad. O los matices tenues de tu lienzo afianzando comunismo. Rompiendo hilos clasistas que etiquetan dignidades.
Tu libertad. El eclipse de segundos que oscurecen un silencio. Incómodo al perder el tiempo suspirando entre adoquines. Los mismos que verán tus huellas, dejándose guiar sin ataduras.
La libertad atea que persigna con fusiles prohibiciones de lo Humano. Capital que aliena el aire que nos llena los pulmones de egoísmo.
Libertad, sin creerte libre.

3 comentarios:

iReYaNiL dijo...

Es poco satisfactoria la libertad sin creerse libre. Para eso es mejor sentirse libre sin libertad.

Mola :)
Mua!

DANI dijo...

Seamos rebeldes de verdad Tami, no juguemos sólo a ser valientes.

Besos libres

La sonrisa de Hiperion dijo...

Y es que la libertad también hay que aprovecharla... ser exclavo de esa librtad no es ser libre...

Saludos y un abrazo!