sábado, 26 de julio de 2008

óxido


Todas las noches tu reflejo oculta las manchas del cristal. Y te escapas dejando húmeda la almohada. Las calles que querías pisar conmigo son sólo piedra desgastada. Tan largas sin tus horas.
Y ya no hay viernes en tu abrazo. Ni domingos tristes de estación. Ahora intento esquivar tu falta inventándome veranos. Hoy es uno de esos días. El mundo golpea mis ganas y mi voz se abruma. No puedo escucharte. Ni pedirte un beso. Un recuerdo es demasiado poco.
Y ya no habrá más Luna Nueva en Do Menor. Ni persianas subidas hasta el cielo en que me miras. Porque yo no creo en esas cosas. Ni en fantasmas enredados en el pelo. No te pongas triste si no existe Dios. La Iglesia miente mucho.
Lo inmortal de una persona es lo que enseña. Y yo no dejo dejo de cantarte. No me sueltes el camino, que de tanta ausencia se ha ido el Norte....