Y en algún lugar de aquellos ojos decidió escaparse de sí misma. Cada poro de la piel que le vestía el hambre se había convertido en un motivo para darse rodillazos contra el suelo.
Rompió los muelles del colchón para no enredarse entre los hilos de su caos.
Voló llorando. Rió muriendo.
2 comentarios:
Que pena conseguir volara y tener que hacerlo llorando ;(
Besos terrestres
Ya estoy aqui de verdad.
De vuelta. a tu lado...
es un terreno embarrado, pero se camina de la mano. Lo sabes verdad?
repito: AQUÍ
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