Fronteras humanas arrancando vida al sur del miedo. Naufragios. Tragedia. Muerte.
Siglos enteros pisando el cuarzo más frágil que se vuelve arena. Con los pies de plomo y paredes de metal blindado.
Construye. Destruye. Más alto. El sol todavía reluce al otro lado de la escalera. Que no crezcan, que no engorden. Deja que el hambre carcoma hasta el iris de sus pensamientos.
Y llora, “valiente”, llora. Cierra tus ojos para no escuchar el ruído de sus huesos contra el suelo.
Llora, hipócrita, llora. Esconde el olor de sus cuerpos sin vida entre la tierra que tú no has dejado cultivar.
Desinfecta tu conciencia apadrinando ideas que adornen tu sucio escaparate.
Y enriquécete a base de hundir pateras en un mar de fingida ingenuidad.
1 comentario:
qué decirte...
el mundo es una puta basura.
Partiendo de esa base, puede que algún día haya más mundos llenos de risa de los que hay ahora.
Y tú los verás crecer, seguro.
te quiero
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