
Amanecer sin mar en un barco a la deriva no es tan fácil.
Las manos se te agrietan intentando prolongar la luz del día. Los motivos que se aprietan en las sienes para no romperse.
Para soportar el hierro ardiendo que aún no ha abierto cicatrices.
Matices de un pasado mal contado que golpea al porvenir.
Y entonces pasa. Un segundo. Tan sólo uno. Las agujas que se caen de tus ojos sangran fragilidad. Impotencia.
Y el mundo se vuelve grano de café. Amargo. Vacío. Triste.
Un segundo. Tan sólo uno. Ahora abres los ojos. Justo delante, la vida entera. Un camino repleto de sillas donde descansar las metas. Las ganas. Las maneras. Si te paras estás muerto. Grita. Camina. Vive. Lucha.
Porque, ya se sabe. Si te paras....Estás muerto.
1 comentario:
"Ahora abres los ojos. Justo delante, la vida entera..."
Delante, todo. Juntas, todo y más.
Estoy muy orgullosa de ti...
:)
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