Ya son dos y sigue siendo extraño. Dificil. Duro.
Con 79, bufanda y gorro cubrías mis temores con paraguas.
Ahora el cielo es demasiado alto para tocarlo.
Ya casi no lo intento, porque duele.
Todavía no me acostumbro. Echar de menos desgasta el tiempo y las ganas de reír.
(Últimemente más que nunca)
El tiempo.
....Y las ganas de reír.
(Y si estuvieras aquí no sería imposible disfrutar de los domingos)
3 comentarios:
Maravilloso, de veras.
Un saludo.
Tami, canto tempo sen falar contigo!
Xa sei que a melancolía impera nos teus textos, pero ultimamente parece que máis do habitual. Dende aquí mándoche unha aperta virtual enorme, que non é moito, pero espero que axude.
E, sexa o que sexa, seguro que non merece nin unha bágoa túa.
Moitos bicos
Ya verás como sale el sol :)
Podemos
Publicar un comentario